Existen técnicas no quirúrgicas que se pueden aplicar a recién nacidos, en los que mediante la aproximación de las orejas al cráneo con vendas mientras el bebé duerme, se llega a conseguir que unas orejas demasiado separadas de la cabeza se sitúen en una posición más normal. Sin embargo, esto rara vez funciona por lo que terminan operándose las orejas
En orejas demasiado grandes o prominentes es posible efectuar una reducción del tamaño de toda la oreja. Las orejas que están despegadas con respecto a la cabeza (“orejas de dumbo”) pueden ser situadas correctamente. Los lóbulos de las orejas en las que el agujero de los pendientes se han abierto demasiado o se han desgarrado (por el uso continuado de aretes o traumatismos por arrancamiento de los mismos) pueden ser reparadas mediante el cierre total y formación de un nuevo agujero. Las orejas que tienen el lóbulo demasiado grande en proporción con el resto de la oreja (muy frecuente en personas de avanzada edad), es posible disminuir el tamaño del lóbulo y puede llevarse a cabo durante la intervención de rejuvenecimiento facial.
Cirugía
La otoplastia se efectúa generalmente con anestesia local más sedación. El Dr. Marcos-Fahme hará una incision en la unión de su oreja y el cráneo, la cual al cicatrizar pasa desapercibida. Se retira un poco de la piel en exceso de la oreja así como también dependiendo del problema a tratar, se moldean los cartílagos de la oreja para hacerlas menos prominentes. Es por ello que existen diferentes técnicas para efectuar la otoplastia, algunas de las cuales se basan en el debilitamiento del cartílago de la oreja, que permite modificar su forma, y otras se basan en la aplicación de unos puntos de sutura para aproximar los cartílagos.
El objetivo de ambas técnicas es producir una oreja anatómicamente proporcionada y natural, restaurando o manteniendo las surcos como el hélix y el antehélix y la concha de la oreja. Después de la intervención es frecuente aplicar un vendaje para dormir durante unas dos semanas, pasados los cuales se retirará.
Los puntos no se retiran ya que son absorbidos por el cuerpo. Durante el post-operatorio es frecuente la utilización de bandas o cintas elástica, que mantienen las orejas pegadas junto a la cabeza, durante el sueño y al mismo tiempo evitan que el paciente, al dormir, pueda movilizar la zona. Esto ayuda a que también la nueva forma de la oreja quede lo mejor posible. El dolor así como la hinchazón son muy leves, por lo que puede realizarse el procedimiento en un fin de semana, con la finalidad que los niños no pierdan clases. |