Durante la cirugía, se realiza una pequeña incisión en el pliegue posterior de la rodilla con el fin de elaborar una cavidad a través de la cual introducirá el implante. Existen diferentes formas y tamaños de implantes de pantorrilla, cada uno acorde a su altura, peso y longitud de la pierna.
Ingresando cuidadosamente dicha prótesis a través del tejido superficial de la pierna, se da la curvatura y el volumen deseados, mejorando la forma de dicha extremidad y simulando un desarrollo muscular natural.
Para finalizar su intervención, se cierra las incisiones y coloca en toda la pierna un vendaje elástico o faja compresiva a manera de media de compresión para asegurar la posición de los implantes y prevenir y disminuir la hinchazón y los moretones.
La duración de este procedimiento es de 2 horas y se realiza bajo un bloqueo epidural y es ambulatorio, por lo que la paciente puede regresar a convalecer en su casa o si lo prefiere.
Así mismo, el paciente debe abstenerse de tomar una serie de medicamentos como la aspirina y algunos anti-inflamatorios, y vitaminas que pueden aumentar el riesgo de un sangrado. Debe dejar de fumar al menos durante las dos semanas previas a la cirugía.
Después de la cirugía se sentirá cansada y tendrá algunas molestias propias de la intervención como si hubiera hecho mucho ejercicio. Las molestias y los dolores son mínimos. A diferencia de los implantes del busto, los implantes de pantorrilla no generan rechazo por parte del cuerpo ya que el constante movimiento de las piernas no les permite ser encapsulados.
Para favorecer la recuperación, deberá utilizar las medias elásticas que le fueron colocadas al finalizar la intervención. Así mismo deberá mantener sus piernas elevadas y evitar caminar por períodos largos durante la primera semana. Se debe evitar el ejercicio durante un mes para que los implantes no remuevan de su posición original. Los resultados del Implante de pantorrillas son muy satisfactorios y duraderos.
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